Si lloras por haber perdido el sol las lágrimas no te permitirán ver las estrellas
jueves, 29 de septiembre de 2011
Una noche como ninguna otra
En esa noche,
que aun era joven,
comenzó a bajar
las escaleras,
me la acerque,
le pedí la mano
y comenzó la música
en donde nos perdimos
en espacio y tiempo
para disfrutar ese momento
eternamente.
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